Con la moral reforzada


No vayan a pensar que me escondo o algo por el estilo, pero muchas veces es complicado escribir una crónica después de un partido en donde las emociones nos ganan y provocan que uno escriba algo salido de las entrañas. Y no es que se pierda el interés por el partido del sábado, al contrario, todavía está muy fresco; sobre todo porque marca el inicio de este rally de clásicos y comenzó a darnos ciertas pistas sobre ambos equipos.

El partido del sábado sirvió para medir fuerzas, probar cosas en la cuestión táctica y tantear al enemigo. El experimento salió bien, a medias, ya que por primera vez desde el 2-6 pudimos marcarles un gol y es la primera vez desde el 0-2 de esa misma temporada que no perdemos. Podría sonar mediocre o conformista, pero perder otra vez antes de jugarse la final de Copa o las semifinales de Champions seguramente habría tenido un resultado moral muy diferente para ambos equipos.

La cosa estaba clara, un 4-3-3 del Madrid con un Benzema que apenas cruzaba tres cuartos de cancha cuando los farsantes tocaban y tocaban sin parar, sin avanzar, aburriendo a casi todo el estadio y los 11 millones de espectadores que siguieron el partido en el mundo. Un planteamiento algo arriesgado si cometes un error pero efectivo si recuperas el balón y sales a la contra como auténticas fieras y más si tienes a dos jugadores capaces de llevar este tipo de jugadas, hablo de Cristiano y Di María. La prueba hubiera salido mejor si hubiéramos marcado en ese primer tiempo porque el Madrid disparó más a puerta que su rival, pese a tener el 25% de posesión de balón. El otro 75% de un Barcelona intrascendente en sus toques en su campo y sus escasas llegada al área de Casillas. La clave del partido estuvo en la posición de Pepe, que estuvo en la zona donde se mueve Messi. Se veía que la prueba de San Mamés era para algo y así quedó demostrado.

El Madrid metido atrás saliendo a la contra a velocidad endiablada, escudados por el ya mencionado Pepe, el esta vez discreto Alonso y el incansable Khedira. Ojo con su partido, tremendo desgaste que hizo el alemán; si tuviera un poco más de talento seguro él podría crearse ocasiones de gol porque siempre está bien ubicado y llega con sorpresa al área contraria. Atrás todo bien hasta el infantil fallo de Albiol que permitió el penalty convertido por Messi. El Madrid se quedaba con 10 para la mala fortuna de Mourinho. Parecía todo acabado otra vez, pero Mourinho movió el banquillo, dando ingreso a Adebayor, Özil y Arbeloa, para recomponer el dibujo con Pepe otra vez de mediocentro. Aquí fue cuando el Madrid volvió a dominar el balance del partido, pese a ir perdiendo y tener un jugador menos.

El Barcelona se confió un poco, retiró a Puyol, Pedro y Adriano, bajó el ritmo y aunque tuvo sus ocasiones, el Madrid lo desquició con su juego y actitud. El enano terminó tirando un baló a la tribuna madridista, Piqué y Xavi amonestados... algo no iba bien. Özil, de gran partido, entró para cambiar el ritmo y dominar la mitad de la cancha. El alemán vio a Cristiano, éste da a Marcelo, internada en el área y falta de Alves: penalty. A falta de 7 minutos el Madrid podía empatar un partido que tenía casi perdido. Eso sí, Alves no vio la segunda amarilla dando pie a los comentarios de un doble rasero en este arbitraje.

El penal sería cobrado, sin duda, por un Cristiano Ronaldo que nunca le había convertido gol al Barcelona, pero esta no falló. Cambió el estilo para asegurarlo y engañó a Valdés. A falta de 7 minutos más el descuento, el Madrid seguía dominando el trámite y tuvo para ganarlo en un tiro de Khedira que, de haberle caído a otro jugador, dígase Özil o Cristiano, estaríamos hablando probablemente del gol de la victoria porque su posición era franca y Valdés ya se había pasado en el recorrido.

El Madrid sacó los dientes con 10 hombres. No sé hasta qué punto el Barcelona se desquició y comenzaron los nervios, dándose cuenta que la bestia domada por años había comenzado a despertar. No sé qué plateamiento pondrá Mourinho este miércoles, pero dudo que se salga del guión. Quizá cambie a una o dos piezas, pero poco más.

En la rueda de prensa, Mou volvió a poner en su lugar a los periodistas que plantaron a Karanka en la conferencia previa al partido. Esto pareció ponerlos como energúmenos durante al menos dos días, sacando pocas notas del Madrid el domingo y hoy criticando su planteamiento y su actitud. Estos tipos creen que pueden hacer lo que quieran, ya era hora de que alguien les mostrara quién manda en el club.

Ésta es la etapa más intensa que he vivido de fútbol madridista en los poco más de 10 años que he venido siguiendo al equipo (tengo 27 años), pero también la más estresante porque cada partido es contra estos sub-normales y hay mucha tensión extra-deportiva. Además, tienen estilos antagónicos que se contrarrestan. El Barcelona porque duerme la pelota aburriendo a algunos (mientras otros los alaban) y sólo acelera al final, lo que impide que se vuelva un partido de ida y vuelta. ¿Por qué? El Madrid es de robar el balón y a salir rapidísimo hacia el arco contrario, domina un poco la pelota pero si los culerdos salen como perros a presionar 3 contra 1, es imposible; esto lo hicieron a ratos el sábado. Y más porque el Barcelona si recupera el balón no sale rápido, sino que lo duerme. Jamás se vería un partido de ida y vuelta intenso porque si el Madrid se abre o arriesga el balón en su campo, te pueden matar con su presión basada en nandrolona y el Barcelona nunca lanzaría ataques directos porque "no es su estilo".

A prepararse para la final de Copa, un partido con dos resultados posibles: un título o a casa. Se me ocurren muchas cosas, pero es mejor no hablar antes ni dar un pronóstico. Nos jugamos la vida y el prestigio contra un equipo con un estilo definido, pero aparentemente algo nervioso... mientras que el Real Madrid parece haber salido fortalecido, el triunfador moral del primer round.

Comentarios

Fran ha dicho que…
La táctica del Barcelona y su entorno está muy clara. Si no le juegas como a ellos les gusta que les jueguen (véase esta temporada Shaktar, Betis, etc... siempre acabaron goleados) estás practicando el "antifútbol".

No hay que caer en la trampa como hizo Juande cuando nos metieron los 6. El Real Madrid debe hacer lo necesario para ganar y el ejemplo a seguir debe ser el de Pepe, sublime el partido del sábado.

Un saludo y un fuerte ¡HALA MADRID!

Pásate cuando quieras por

http://mibufanda.blogspot.com
JFM ha dicho que…
En defensa de Juande, el Madrid tenia que ganar ese partido si o si para tener una esperanza de ganar la Liga. NO era facil ver que a pesar de todo lo mejor era cerrar huecos y aprovechar cualquizer error del Barcelona (inevitable en 90 minutos) para salir al contragolpe. Hay que recordar tambien que para una tactica de contragolpe lo ideal es tener uno o dos jugadores por debajo de los 11 segundos a los cien. Como CR7. Y Juande no los tenia.

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