Cibeles respira tranquila, pero...
Probablemente las siguientes líneas suenen bastante patéticas, pero no cabe la menor duda que a todos los madridistas nos dio un gusto enorme ver cómo el Inter eliminaba al "todopoderoso" Barcelona en su mismo campo. Mourinho planteó el partido al más puro estilo italiano y salió vencedor en el marcador global. Demás análisis del partido sobra y no corresponde a este blog. Efectivamente, la Cibeles puede estar tranquila, también el Santiago Bernabéu y demás símbolos del madridismo. El Barcelona no pudo conquistar la máxima obsesión de los últimos años, me atrevería a decir que más que ganar un campeonato. El Barcelona fracasó en su más grande intento por humillar (otra vez) al Real Madrid y a sus aficionados. Nada más escuchar a Piqué, Xavi, Alves (los más bocazas) y Guardiola fue suficiente para darnos cuenta que están más que decepcionados por no haber llegado a la final en el estadio del máximo rival histórico y todavía muy superior en palmarés, mas no en juego actualmente...