Balance de la temporada 2010-2011
Finalmente, después de algo de tiempo de desidia, he decidido publicar esta entrada en la que intentaré ser lo más conciso posible al analizar la temporada que recién terminó. Ya hay muchos análisis en diversos blogs, incluso jugador por jugador, pero creo que sería más práctico hacerlo línea por línea, mencionar las competiciones de manera general y, cuando sea necesario y oportuno, hablar puntualmente de algunos jugadores, ya sea por su desempeño sobresaliente o por su pobre aportación. Comencemos…
Después de la gran expectación que provocó la llegada de José Mourinho al banquillo madridista, la temporada ha terminado con un saldo positivo; que pudo haber sido mejor, pero si hace un año nos hubieran dicho cómo iba a terminar el equipo en las 3 competiciones, creo que la gran mayoría lo hubiéramos firmado. La diferencia radica en que, visto lo visto, uno se queda con las ganas de haber logrado algo más; sobre todo por la manera en que se dieron ciertos resultados. Vayamos primero con el alcance del equipo en las 3 competiciones.
En Liga el Madrid peleó como todos los años, comenzando de manera dubitativa en los primeros partidos por la falta de gol, pero asentándose poco a poco, siendo líderes hasta el 5-0 del Camp Nou que marcó al equipo de manera definitiva, para bien y para mal. En enero el equipo se desfondó físicamente y se dejó puntos contra equipos muy débiles. Yo avisé que el empate en Almería (descendido) significaba el adiós a este torneo y así fue. Recordar también los puntos que el equipo dejó contra equipos como Deportivo (descendido), Osasuna, Sporting y Zaragoza; estos dos últimos ya con el equipo entregado mentalmente después del empate 1-1 en el Bernabéu contra los culerdos. Un partido que marcaría el devenir de la Copa y de la Champions. Es una lástima que el sprint final contra Athletic (0-3), Valencia (3-6), Sevilla (2-6) y Villareal (1-3) haya quedado en anécdota, ya que en esos campos tan difíciles el Madrid se impuso de manera categórica. Para la siguiente temporada el equipo debe dejar de perder puntos contra rivales débiles, lección que creo que Mourinho ya aprendió y que seguro ya tomó nota. El equipo ya está rodado, no es nuevo, el sistema debería ser dominado por todos, así que el fondo de armario será vital a lo largo del año.
En la Copa del Rey, el equipo logró ser campeón ante su máximo rival, en un partido de infarto en el que el Madrid dominó durante gran parte. La confianza del 1-1 en Liga se manifestó en este partido y al final, después de 18 años, se levantó este título, que finalmente sería el único en este curso. El camino para llegar a la final fue mucho más complicado de lo esperado, teniendo que vencer a equipos como Atlético de Madrid y Sevilla, ambas eliminatorias definidas con gran autoridad. Aquí se comenzó a ver el potencial de este equipo en eliminatorias y la mano de Mou se vio claramente. El equipo recuperó su espíritu competitivo, pese a ser un grupo joven. Por lo tanto, para mí este título sí que tiene mucha valía por la forma en que se obtuvo. Además, le ha dado el crédito suficiente a Mourinho para que la directiva, afición y jugadores deposite su confianza en el portugués.
La Champions League era la gran asignatura para este Madrid, que después de 6 eliminaciones consecutivas en octavos de final, quería volver a ser protagonista en Europa. Primera fase inmaculada, sólo un empate en San Siro, todo lo demás victorias. Llegaban los octavos, otra vez contra el Lyon, empate en Francia, liquidados en el Bernabéu. Recuerdo que desperté para ver el resultado del sorteo de cuartos, nuestro rival sería el Tottenham y el virtual en semifinales sería la Farsa. Pasamos por encima de los ingleses con par de victorias y dominio claro. Llegaron las semifinales y ya todos sabemos el doble atraco que sufrimos. Nos quedamos con las ganas de disputar la final, en la que probablemente hubiéramos disputado un partidazo contra el Manchester y con grandes posibilidades de ganar el torneo. El Madrid recuperó el respeto en Europa y el ser cabeza de serie el año que viene. A ver hasta dónde nos deja llegar la UEFA después de las verdades espetabas por nuestro entrenador y que tanto revuelo causaron.
Al final, el balance de la temporada es bueno, muy bueno a decir verdad. No sólo por el título conseguido, sino porque recuperamos el prestigio en Europa, el espíritu competitivo, tenemos un gran entrenador con una idea de juego clara y versátil, un equipo joven y, sobre todo, hemos logrado largar a los tres cánceres del club: Baúl, Guti y Valdano. Todo gracias a Mourinho y a que Florentino se juega su última bala como presidente del Real Madrid. En cuanto al estilo del equipo, cabe señalar que Mou ha demostrado que tiene recursos tácticos de sobra, quizá el mejor del mundo en este sentido, es capaz de leer los partidos como nadie y lograr que su equipo cambie de dibujo durante los partidos. Además, hemos dado cara ante supuesto “mejor equipo de la historia” y seguramente la próxima temporada daremos una que otra sorpresa que muchos sufrirán sobremanera.
En cuanto al equipo en sí, destacar la campaña correcta de Casillas, la inédita y última de Dudek, además de los debuts de Adán y Mejías. Hay banquillo en la portería y de garantías. La defensa siempre estuvo a la altura, pocos fallos por el centro salvo los de Albiol, quien tuvo una temporada para olvidar. Ramos mal, muy mal por la derecha, salvo cuando jugó contra el Barcelona, donde subió su nivel y se vio más arropado. Marcelo creció enormidades y por fin se consagra como el titular indiscutible en esa banda izquierda, con goles excelentes e igualmente importantes. Gran temporada de los centrales, un Carvalho correcto y confirmado como líder, un Pepe soberbio sin lesiones que se erigió como en anti-Messi. Arbeloa correcto pero un poco sobrado en ocasiones.
La media cancha adoleció la falta de un suplente de garantías para Alonso, quien dejó al equipo cojo cuando no estuvo en el campo; sólo desapareció contra el Barcelona, donde no supo cuál era su rol. Khedira bien, demostrando ser un jugador de equipo y que tiene la confianza del técnico por su disciplina táctica. Lass tuvo altibajos, pero se confirmó como un buen elemento, confiable, lástima que quiera dejar el club; su gran problema es que se siente Zidane y cree que debe ser titular siempre. Las grandes revelaciones fueron Özil y Di María, el alemán fue el máximo asistente el Europa ganándose la titularidad casi desde el primer minuto. Di María gusta mucho a Mou por su despliegue físico y capacidad de desequilibrio, le falta el último pase y no ser tan chupón. Recuperado a la causa fue Granero, con una participación más trascendente, debe quedarse como suplente porque se ha centrado. Quienes han pasado en blanco: Gago por lesiones, Canales y Pedrón por no seguir la línea de Mou. Lástima por el joven cántabro, sería bueno cederlo.
Pasemos al ataque. Sin duda la línea en la que destacó por sobre todos Cristiano Ronaldo, anotando 40 goles en Liga, rompiendo el récord de todos los tiempos. En total, el portugués anotó 53 goles en todas las competiciones, una bestialidad propia de alguien como él, un jugador adelantado a su tiempo. Benzema parece haber despuntado por fin, anotando 25 goles, algunos de ellos muy importantes. En enero parecía sentenciado, pero la lesión de Higuaín y la llegada de Adebayor despertaron el talento y hambre del francés. Adebayor llegó para solventar la petición de Mourinho y vaya que resultó porque nos sacó de apuros en varios partidos; sigue la interrogante de si se quedará en el equipo. La interrogante para muchos es Higuaín, quien aún no recupera la forma y muchos lo ven fuera, mientras que hace un año especular sobre su marcha hubiera sido ridículo. Como ya no tienen que escribir le ponen fuera del club, y no se acuerdan que Mourinho pidió su renovación; para mí es vital. La decepción, otra vez, fue Kaká, quizá no como tal, pero sigue sin rendir al nivel que se le espera. Tuvo partidos dignos y decentes, pero no es la figura que estaba llamada a ser. Yo creo que se quedará otro año, en el que tendría seguramente su última oportunidad para demostrar su valía. Además, podría ser un buen suplente de Özil, mejor él que un Guti o un Granero, por ejemplo.
Mucho se ha hablado de los estilos de Mourinho, de su capacidad de modificar el esquema dependiendo del rival y de las circunstancias del partido. El Madrid de Mou ataca con velocidad, defiende muy bien, en bloque y por zona, despliega fútbol de ataque por los jugadores que tiene. Lo que aún nos queda a deber es mayor control del balón en el medio campo para manejar los partidos con balón, menos contra los culerdos, lo cual es misión imposible por su misteriosa capacidad de recuperar la pelota en tiempo récord y por su fútbol cansino. Pero estoy seguro que el fútbol del Real Madrid es capaz de derrotar a cualquiera.
En general, la temporada ha sido muy buena y la siguiente podría ser mejor. No hay que guiarnos por lo que dicen los diarios en los que casi se afirma que este año será mejor porque así es como lo dice Mourinho. Hay que ser pacientes y objetivos porque nada está escrito. Es obvio que hay mucha ilusión, sobre todo porque seremos un equipo más experimentado y maduro. Este Madrid sí que puede destronar al enemigo.
Después de la gran expectación que provocó la llegada de José Mourinho al banquillo madridista, la temporada ha terminado con un saldo positivo; que pudo haber sido mejor, pero si hace un año nos hubieran dicho cómo iba a terminar el equipo en las 3 competiciones, creo que la gran mayoría lo hubiéramos firmado. La diferencia radica en que, visto lo visto, uno se queda con las ganas de haber logrado algo más; sobre todo por la manera en que se dieron ciertos resultados. Vayamos primero con el alcance del equipo en las 3 competiciones.
En Liga el Madrid peleó como todos los años, comenzando de manera dubitativa en los primeros partidos por la falta de gol, pero asentándose poco a poco, siendo líderes hasta el 5-0 del Camp Nou que marcó al equipo de manera definitiva, para bien y para mal. En enero el equipo se desfondó físicamente y se dejó puntos contra equipos muy débiles. Yo avisé que el empate en Almería (descendido) significaba el adiós a este torneo y así fue. Recordar también los puntos que el equipo dejó contra equipos como Deportivo (descendido), Osasuna, Sporting y Zaragoza; estos dos últimos ya con el equipo entregado mentalmente después del empate 1-1 en el Bernabéu contra los culerdos. Un partido que marcaría el devenir de la Copa y de la Champions. Es una lástima que el sprint final contra Athletic (0-3), Valencia (3-6), Sevilla (2-6) y Villareal (1-3) haya quedado en anécdota, ya que en esos campos tan difíciles el Madrid se impuso de manera categórica. Para la siguiente temporada el equipo debe dejar de perder puntos contra rivales débiles, lección que creo que Mourinho ya aprendió y que seguro ya tomó nota. El equipo ya está rodado, no es nuevo, el sistema debería ser dominado por todos, así que el fondo de armario será vital a lo largo del año.
En la Copa del Rey, el equipo logró ser campeón ante su máximo rival, en un partido de infarto en el que el Madrid dominó durante gran parte. La confianza del 1-1 en Liga se manifestó en este partido y al final, después de 18 años, se levantó este título, que finalmente sería el único en este curso. El camino para llegar a la final fue mucho más complicado de lo esperado, teniendo que vencer a equipos como Atlético de Madrid y Sevilla, ambas eliminatorias definidas con gran autoridad. Aquí se comenzó a ver el potencial de este equipo en eliminatorias y la mano de Mou se vio claramente. El equipo recuperó su espíritu competitivo, pese a ser un grupo joven. Por lo tanto, para mí este título sí que tiene mucha valía por la forma en que se obtuvo. Además, le ha dado el crédito suficiente a Mourinho para que la directiva, afición y jugadores deposite su confianza en el portugués.
La Champions League era la gran asignatura para este Madrid, que después de 6 eliminaciones consecutivas en octavos de final, quería volver a ser protagonista en Europa. Primera fase inmaculada, sólo un empate en San Siro, todo lo demás victorias. Llegaban los octavos, otra vez contra el Lyon, empate en Francia, liquidados en el Bernabéu. Recuerdo que desperté para ver el resultado del sorteo de cuartos, nuestro rival sería el Tottenham y el virtual en semifinales sería la Farsa. Pasamos por encima de los ingleses con par de victorias y dominio claro. Llegaron las semifinales y ya todos sabemos el doble atraco que sufrimos. Nos quedamos con las ganas de disputar la final, en la que probablemente hubiéramos disputado un partidazo contra el Manchester y con grandes posibilidades de ganar el torneo. El Madrid recuperó el respeto en Europa y el ser cabeza de serie el año que viene. A ver hasta dónde nos deja llegar la UEFA después de las verdades espetabas por nuestro entrenador y que tanto revuelo causaron.
Al final, el balance de la temporada es bueno, muy bueno a decir verdad. No sólo por el título conseguido, sino porque recuperamos el prestigio en Europa, el espíritu competitivo, tenemos un gran entrenador con una idea de juego clara y versátil, un equipo joven y, sobre todo, hemos logrado largar a los tres cánceres del club: Baúl, Guti y Valdano. Todo gracias a Mourinho y a que Florentino se juega su última bala como presidente del Real Madrid. En cuanto al estilo del equipo, cabe señalar que Mou ha demostrado que tiene recursos tácticos de sobra, quizá el mejor del mundo en este sentido, es capaz de leer los partidos como nadie y lograr que su equipo cambie de dibujo durante los partidos. Además, hemos dado cara ante supuesto “mejor equipo de la historia” y seguramente la próxima temporada daremos una que otra sorpresa que muchos sufrirán sobremanera.
En cuanto al equipo en sí, destacar la campaña correcta de Casillas, la inédita y última de Dudek, además de los debuts de Adán y Mejías. Hay banquillo en la portería y de garantías. La defensa siempre estuvo a la altura, pocos fallos por el centro salvo los de Albiol, quien tuvo una temporada para olvidar. Ramos mal, muy mal por la derecha, salvo cuando jugó contra el Barcelona, donde subió su nivel y se vio más arropado. Marcelo creció enormidades y por fin se consagra como el titular indiscutible en esa banda izquierda, con goles excelentes e igualmente importantes. Gran temporada de los centrales, un Carvalho correcto y confirmado como líder, un Pepe soberbio sin lesiones que se erigió como en anti-Messi. Arbeloa correcto pero un poco sobrado en ocasiones.
La media cancha adoleció la falta de un suplente de garantías para Alonso, quien dejó al equipo cojo cuando no estuvo en el campo; sólo desapareció contra el Barcelona, donde no supo cuál era su rol. Khedira bien, demostrando ser un jugador de equipo y que tiene la confianza del técnico por su disciplina táctica. Lass tuvo altibajos, pero se confirmó como un buen elemento, confiable, lástima que quiera dejar el club; su gran problema es que se siente Zidane y cree que debe ser titular siempre. Las grandes revelaciones fueron Özil y Di María, el alemán fue el máximo asistente el Europa ganándose la titularidad casi desde el primer minuto. Di María gusta mucho a Mou por su despliegue físico y capacidad de desequilibrio, le falta el último pase y no ser tan chupón. Recuperado a la causa fue Granero, con una participación más trascendente, debe quedarse como suplente porque se ha centrado. Quienes han pasado en blanco: Gago por lesiones, Canales y Pedrón por no seguir la línea de Mou. Lástima por el joven cántabro, sería bueno cederlo.
Pasemos al ataque. Sin duda la línea en la que destacó por sobre todos Cristiano Ronaldo, anotando 40 goles en Liga, rompiendo el récord de todos los tiempos. En total, el portugués anotó 53 goles en todas las competiciones, una bestialidad propia de alguien como él, un jugador adelantado a su tiempo. Benzema parece haber despuntado por fin, anotando 25 goles, algunos de ellos muy importantes. En enero parecía sentenciado, pero la lesión de Higuaín y la llegada de Adebayor despertaron el talento y hambre del francés. Adebayor llegó para solventar la petición de Mourinho y vaya que resultó porque nos sacó de apuros en varios partidos; sigue la interrogante de si se quedará en el equipo. La interrogante para muchos es Higuaín, quien aún no recupera la forma y muchos lo ven fuera, mientras que hace un año especular sobre su marcha hubiera sido ridículo. Como ya no tienen que escribir le ponen fuera del club, y no se acuerdan que Mourinho pidió su renovación; para mí es vital. La decepción, otra vez, fue Kaká, quizá no como tal, pero sigue sin rendir al nivel que se le espera. Tuvo partidos dignos y decentes, pero no es la figura que estaba llamada a ser. Yo creo que se quedará otro año, en el que tendría seguramente su última oportunidad para demostrar su valía. Además, podría ser un buen suplente de Özil, mejor él que un Guti o un Granero, por ejemplo.
Mucho se ha hablado de los estilos de Mourinho, de su capacidad de modificar el esquema dependiendo del rival y de las circunstancias del partido. El Madrid de Mou ataca con velocidad, defiende muy bien, en bloque y por zona, despliega fútbol de ataque por los jugadores que tiene. Lo que aún nos queda a deber es mayor control del balón en el medio campo para manejar los partidos con balón, menos contra los culerdos, lo cual es misión imposible por su misteriosa capacidad de recuperar la pelota en tiempo récord y por su fútbol cansino. Pero estoy seguro que el fútbol del Real Madrid es capaz de derrotar a cualquiera.
En general, la temporada ha sido muy buena y la siguiente podría ser mejor. No hay que guiarnos por lo que dicen los diarios en los que casi se afirma que este año será mejor porque así es como lo dice Mourinho. Hay que ser pacientes y objetivos porque nada está escrito. Es obvio que hay mucha ilusión, sobre todo porque seremos un equipo más experimentado y maduro. Este Madrid sí que puede destronar al enemigo.
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