Di María salva al Madrid del robo más descarado de la temporada

El día de ayer el Real Madrid estuvo a muy poco de dejarse media Liga ante un Sevilla medroso y marrullero siempre ayudado por la lamentable actuación del colegiado Clos Gómez, quien dejó en evidencia que quería finiquitar el campeonato de una vez a favor del Barcelona. Recordemos que si el Madrid no hubiera ganado ayer, hoy el líder estaría 4 puntos por encima de nosotros. Por fortuna hay hombres todavía en el equipo y sacaron la casta para llevarse un partido que parecía un empate seguro. El partido da para mucho de qué hablar, durante y después del mismo, así que vayamos por partes.


El partido en sí deja muchas lecturas para el equipo y el entrenador, ya que desde el principio se vio las claras intenciones del Sevilla: presionar adelante, no dejar jugar, juntar las líneas, cortar el juego, hacer tiempo y esperar que sus delanteros pudieran hacer la guerra solos en busca de un gol milagroso. Patético y miedoso el planteamiento de Manzano. El Madrid tampoco tuvo muchas ideas, simplemente porque el centro del campo no existió y se insistió demasiado en los balones largos buscando al delantero, ese número ‘9’ que muchos ya daban como recuperado y que sigue demostrando que no tiene nivel para jugar de titular en este equipo y mucho menos llevar la responsabilidad de marcar goles o siquiera tener presencia en el área. Se extrañó en demasía a Marcelo y también a Xabi Alonso, ya que aunque Lass jugó muy bien, Khedira se diluye al lado del francés y sólo es más útil junto al donostiarra. Se insistió en los balones largos, sobre todo por parte de Pepe, quien no sé por qué insiste en este tipo de lanzamientos, cuando la verdad es que no tiene la técnica de golpeo de otros. En defensa estuvo inconmensurable, el mejor del partido cuando se le necesitó. Ramos regresaba de la lesión y aunque cumplió con cierta decencia, le siguen ganando la espalda por su pobre disciplina táctica.

El Madrid, pese a todo, lograba causar cierto peligro por conducto de CR7 y Di María, pero ahí fue cuando el línea comenzó a dar el show, marcando hasta 3 fueras de juego inexistentes a los delanteros blancos. Además, desde el principio el Sevilla se dedicó a cortar el juego con faltas que no eran sancionadas y Palop haciendo tiempo en cada saque de meta. El colegiado dejó que hicieran esto a sus anchas y el público comenzó a impacientarse, así como el equipo, que siguió abusando del pase largo sin tener este tipo de lanzadores en el campo. Jugar contra dos líneas de 4 bien ordenadas siempre es complicado y si el juez de línea marca lo que quiere pues peor, sobre todo cuando el línea del mismo lado del campo deja pasar los fueras de juego del rival y casi marcan gol.

El segundo tiempo fue más de lo mismo, pero esta vez fue a peor cuando Carvalho vio la segunda amarilla injustamente por un choque de cabezas con Negredo. A partir de aquí ya fue la gota que derramó el vaso y para mí confirmó las crueles intenciones del árbitro, es decir, abrir una brecha entre el Barcelona y Real Madrid. Con varios minutos por delante el Madrid pareció reaccionar a base de furia y mejor fútbol. Mourinho había hecho ingresar minutos antes a Pedro León y Granero en lugar de un desaparecido Benzema y un innecesario Khedira en dicha fase del partido. Por cierto, creo que nadie mencionó que Benzema se fue directo al vestuario al ser sustituido. Creo que fue un aviso nuevamente a la directiva de que se requiere un ‘9’ de verdad, porque no es posible que salga del partido el único delantero que tienes disponible y que tengas que poner a Cristiano en el centro. Siempre he defendido al francés, pero creo que ésta será su última temporada en el Bernabéu salvo milagro a final de temporada.

El Madrid siguió empujando con mucha voluntad y fue hasta el minuto 79 cuando el marcador se abrió por fin. Gran jugada de Özil por la derecha, se la da Pedro León quien dispara y el balón da en la mano del defensa (penalty claro), el rebote le cae a Di María, quien había cambiado de banda desde el inicio del segundo tiempo, le hace una faena a Palop y marca por el único lugar donde podía. Jugada de crack y lección a los jugadores y técnico del Sevilla, así como a los árbitros y Villar. El Madrid sacó el león que lleva dentro y fue a por el partido como fuese. Cuando Mourinho festejaba el gol, se cortó a la mitad del salto y mandó llamar a Albiol para guardar el resultado a falta de 10 o 15 minutos. El resto es historia, sólo apuntar que el Madrid se llevó hasta 9 amarillas y una doble a Carvalho, cuando quizá sólo dos fueran justas. El Sevilla, ese equipo que hizo tiempo y pegó bastantes patadas, sólo se llevó 3 y una roja más que obvia, pero ya cuando el partido estaba roto y ni un milagro arbitral pudo haber cambiado la historia del partido.


La rueda de prensa posterior también daría de qué hablar para todo el periodismo deportivo. Mourinho presentó una lista con 13 errores arbitrales de Clos Gómez y me parece que por ahí le faltó alguno. Además, pidió apoyo de arriba para acabar con esto y para que defiendan al club, ya que se siente solo. Más claro no podía ser en su mensaje para Valdano y Florentino. No faltaron los imbéciles de turno para publicar sus columnas atizando contra Mourinho y afirmando que se ha equivocado porque pone en entredicho los valores y el señorío de un club que siempre ha sido correcto. El periodismo de la vieja escuela sigue viviendo en los tiempos de Don Santiago Bernabéu y exige una sarta de estupideces que no comprendo. Se dejan pisotear por los árbitros y Villar, ah y eso sí, encumbran el juego preciosista del Barcelona. Además, cuando Guardiola hace algo lo justifican, pero Mourinho es el enemigo número uno del mundo del fútbol. Cuando llega alguien que dice lo que piensa entonces es un desgraciado y un “consentido”. La verdad me da asco la prensa, cada día es más patética. No es posible que los aficionados nos demos cuenta de lo que pasa y ellos no. incluso pongo en duda la profesionalidad y compromiso de algunas personas de la directiva. Tengamos mucho cuidado porque si Mourinho se harta y se marcha en verano, estaremos más solos que nunca. Muchos entrenadores pensarán que si Mourinho no fue capaz de enderezar la nave, entonces nadie lo es. Cuidemos a nuestro entrenador y a nuestros jugadores insignia como CR7, no vaya a ser que se piren de vuelta a Inglaterra por tener directivos tan diplomáticos y correctos que ya caen en una actitud cobarde.

El partido de ida de Copa del Rey frente al Levante cierra el año 2010 y el equipo deberá ganar al menos como 3 goles de diferencia para ir tranquilos a la vuelta, incluso para rotar jugadores y darle la oportunidad de que regrese Kaká, un jugador del que se ha hablado muy mal, pero en quien yo todavía tengo esperanzas de que marque la diferencia y nos dé el plus que necesitamos.

Comentarios

JFM ha dicho que…
El penalty mas claro no es el de la mano sino otro en que le del Sevilla sujeta descaradamente la del Madrid en una accion propia del rugby y ello bajo los ojos del arbitro que al menos que esté de espaldad y no lo está no puede no verlo
A. Mateos ha dicho que…
Bueno, ese penalty sobre Granero fue aún más descarado que los fueras de lugar o las tarjetas. Es muy triste que nos quieran perjudicar de esta manera. Estamos hartos de esto.

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