¡ESPAÑA ES CAMPEÓN DEL MUNDO!


La euforia ya pasó, las aguas vuelven a su nivel ahora que ha pasado más de un día después del histórico triunfo de España en Sudáfrica. Por primera vez en mucho tiempo se cumplió el pronóstico del gran favorito, cuestión que no pasaba quizá desde México 1970 con ese Brasil letal. Muchos favoritos habían caído en el camino y parecía que se podría cumplir la "ley" en la que el gran favorito nunca gana. Igual hubo quien pensaba que los recuerdos de anteriores fracasos españoles podrían resurgir, como aquel fallo de Arconada o el penalty errado por Raúl en la Euro 2000.

Sin embargo, esta generación parece haberse quitado todos los complejos y ha demostrado que es la mejor selección del mundo, con un Casillas en plan imponente y con un centro del campo espectacular y quizá inigualable. Hoy que tengo la cabeza fría, me duele decir que este medio campo y el estilo en sí lo ha puesto el F.C. Barcelona. Hasta 6 jugadores culés (Villa es del Barcelona, pero todavía no se ha puesto la camiseta, por lo que los méritos vienen de su desempeño en Valencia) formaron parte del once inicial que puso Del Bosque. Sólo Capdevilla, Ramos, Casillas y Xabi Alonso no eran jugadores del equipo catalán.


Por primera vez en mi vida tuve que gritar los goles de Puyol y de Iniesta, y seguramente será la primera y última vez, a menos que nos reserven algo así en la siguiente Eurocopa o en Brasil 2014. Muchos se preguntará porqué la emoción de este título mundial si yo no soy español. Les explicaré porqué...

La globalización ha llegado a tal nivel que permite a un gran número de aficionados de diferentes países conocer otras ligas, otros jugadores, más allá de nuestras propias fronteras. ¿Por qué habría de conformarme con el paupérrimo nivel del fútbol mexicano? Si es una auténtica porquería, y no por eso estoy criticando a mi país, sino al fútbol que se juega aquí. Tiene años que apenas me entero de lo que pasa, es tan pobre y tan ridículo el nivel y el entorno que no hay motivación al respecto. Soy un aficionado al Real Madrid, al mejor equipo de la historia, he seguido a estos jugadores, incluidos los del Barcelona, desde hace años. Estoy seguro que conocía mucho mejor a estos 23 futbolistas (y algunos de los que se quedaron en España) que a los 23 mexicanos que fueron a Sudáfrica. Por esto no me voy a sentir español, pero sí me siento parte de este grupo de aficionados que apoyaron a esta selección desde hace años.

Cuenta José Ramón Fernández, el periodista deportivo más reconocido en México y que ahora trabaja para ESPN, que el reportero Martín Einstein rompió en llanto cuando vio llorar a Casillas en el gol de Iniesta y cuando levantó la Copa. Él es argentino y sabemos cómo son, y pese a esto supo reconocer el gran desempeño de la selección española y se sintió parte del triunfo. Por eso es que yo viví la final y la previa con gran nerviosismo, como si se tratara de mi propia selección. Quise aislarme de todo los programas y comentarios que se dijeron antes, no quería saber nada porque yo ya estaba convencido de las virtudes y defectos de ambos equipos. El partido lo viví con gran intensidad junto a mi familia. Mi padre estaba hecho un mar de nervios, quizá por las mismas razones que yo, un seguidor de la Liga y del Real Madrid (aunque sea algo villamelón y apoye a veces al Barcelona).


Del partido hablaré poco. Fue un juego rocoso, aburrido, de mucho roce, sucio y trabado. No porque España así lo haya querido, pero Holanda cortó los circuitos de España mediante la marrullería y la violencia. Criminales las entradas de De Jong y de Van Bommel, si ya se veía lo cerdos que eran, ahora lo confirmaron. España no pudo hilar muchos pases seguidos y parecían algo nerviosos. Lamentable la actuación del árbitro Webb, de verdad que ha sido una vergüenza. Holanda debió quedarse con 10 o 9 hombres desde el primer tiempo.


Pese a estos roces, Holanda tuvo dos chances clarísimas de llevarse la Copa, esto en los pies de Robben. Dos manos a mano que parecían goles cantados y que fueron salvados milagrosamente por el mejor portero del mundo, Iker Casillas. ¿A ver quién se atreve ahora a cuestionarlo? Las lágrimas del capitán me calaron muy hondo e imaginé una actuación así incluyendo la imagen inolvidable levantando el trofeo varios días antes de que ocurriera en realidad. Holanda no aprovechó y España comenzó a aprovechar el cansancio físico del rival.

Llegó la prórroga y España pudo matar a Holanda hasta en tres ocasiones, con un cabezaso desviado de Ramos, un mano a mano de Cesc que no supo aprovechar cuando Villa entraba solo por el centro y otro de Iniesta en el que se tardó. Los penalties parecían inevitables hasta que en una serie de toques encabezados por Navas, Xavi, Iniesta, Torres y Cesc llegó el anhelado gol del campeonato. Torres sirve a Iniesta, el centro es rechazado y lo agarra Cesc, controla, ve a Iniesta solo y se la da, control perfecto del manchego y definición cruzada, pese a la barrida del madridista Van der Vaart. Cuando cayó el gol parecía que me iba de este planeta, grité como desesperado, salí corriendo por todo el piso de mi casa. Eso no lo había hecho desde aquella Liga de Capello que se definió en la última jornada con goles de Reyes y Diarra. Anticipé que me iba a envarar y así fue. Sufrí un dolor de cabeza inmediato y hoy mi espalda, brazos y cuello me duelen bastante. Pero no importa, disfruté el título como un niño y ganas no me faltaron de romper en llanto.


Casillas levantó la Copa que le dio Blatter, España era Campeón del Mundo por primera vez en su historia. Esto es un gran orgullo para jugadores madridistas como Casillas, Albiol, Arbeloa, Xabi Alonso y Sergio Ramos. Tremendo Mundial de Ramos, Casillas y Xabi, fue un auténtico recital el de estos tres y de todos los demás, incluidos los jugadores del Barcelona.

Mención especial para Vicente Del Bosque, quien después de haber sido despreciado por Florentino y Valdano en 2003 (trayendo al inútil "HDP" de Queiroz), ahora se ha reivindicado dándole el primer título mundial a España.

El fútbol ha hecho justicia, la historia le ha dado una enorme recompensa a un país que había estado acostumbrado a las derrotas. Esta generación ha hecho historia, ha dejado atrás los años de oscuridad. Podré contarle a mucha gente que yo viví este día histórico. Por eso me siento tan feliz, tan satisfecho y tan parte de este gran triunfo de la selección española de fútbol. Por favor, no formemos parte de la corriente de quienes dicen que "si no eres español no tienes porque festejar". No me importa lo que piense esa bola de inadaptados sociales. Hoy habemos muchos Campeones del Mundo en todo el planeta. Madridistas, culés, valencianistas, sevillistas, etc. han ganado el Mundial.

¡Gracias España!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
He llegado a este blog por casualidad. Es muy emotiva la entrada. Al sentir así, tienes tanto derecho a festejarlo como el que más, pues eres uno de los nuestros.

Fdo: Un hermano español y madridista. Saludos

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