Un partido de trámite con un Higuaín imponente

El Real Madrid se ha alzado con una victoria cómoda por 3-0 ante un Espanyol impotente e inoperante por completo. Tenía tiempo que un equipo tan débil e indefenso no pasaba por el Bernabeu. En cuestión de cinco minutos el Madrid encarriló el partido y lo controló a placer.
Pellegrini repetió la alineación que tan buenos resultados le dio ante el Deportivo la jornada anterior, con un medio campo repleto de los llamados 'jugones', prescindiendo de Lass para poder tener mayor posesión y creación. Sin embargo, esta vez el más destacado de esta línea no fue Guti, quien estuvo bastante impreciso, lento y pasivo. La figura del medio campo fue Granero, quien no se cansó de sacar centros al área, casi siempre encontrando rematador, sobre todo en Raúl, quien tuvo tres buenos cabezazos que fueron atajados por Kameni. De las botas del 'Pirata' surgió el primer gol del Madrid. El 24 madridista botó una falta desde la derecha y encontró la cabeza de Sergio Ramos, quien sacó ún remate fuerte y muy colocado. A partir de ahí el Madrid encarriló el partido y jugó a placer.
El equipo blanco siguió insistiendo y de un centro de Marcelo llegó un cabezazo cruzado de Raúl, que fue atajado por el meta Kameni, pero para su mala suerte el rechace le quedó a Kaká, quien remató algo mordido pero lo suficientemente preciso para mandar el balón al fondo de la red. El brasileño rompía así una racha de tres meses sin marcar, lo cual seguramente le dará mucha confianza de cara al futuro próximo; a esto hay que agregarle que firmó un partido decente y creó bastante peligro, incluyendo buenas galopadas por la izquierda y un tiro al poste. Así se marchaba el Madrid al medio tiempo, con el partido casi ganado.
En la segunda parte el partido se tornó monótono y mucho más gris, en parte porque los blancos sabían que el resultado era suficiente como para manejar el partido a placer y bajo sus condiciones y ritmo. Del Espanyol ni sus luces, ni en ataque ni en defensa. Hicieron aguas en la medular y sobre todo atrás, donde permitían cualquier cantidad de remates dentro del área. La cara de Pochettino en la banca lo decía todo. Eso sí, hay que hacer mención especial del gran trabajo de la defensa, con los laterales pasando muy pocos apuros y los centrales hicieron un trabajo digno de enmarcar. Ramos y Albiol se complementan perfectamente, son maestros de la anticipación y dan buena salida al juego del equipo. Sin embargo, como lo he dicho en algunas otras publicaciones, habrá que ver cómo se desenvuelven contra delanteros de primera línea europea.

El trámite del partido provocó que el Madrid se relajara demasiado y, aunque se debió haber hecho antes, Pellegrini movió el banquillo. Lass ingresó por un agotado Guti para retomar el control del medio campo e Higuaín salió por un muy desacertado Benzema. El francés volvió a hacer de las suyas, cumpliendo una actuación gris, perdiendo el crédito ganado en Riazor.
A falta de diez minutos Raúl se marchó del campo para dar entrada a Van der Vaart, certificando otro regreso importante para el equipo. Cuando el partido agonizaba el holandés lanzó un pelotazo al área buscando a Higuaín, quien controló el balón dándose la media vuelta y luego sacando al arquero para definir a puerta vacía. Un auténtico gol de genio, de crack, marca de la casa. No sé qué pensamiento les pasó por la cabeza a Raúl y a Benzema, sabiendo que no pudieron marcar en más de 70 minutos, mientras que Higuaín necesitó sólo veinte para marcar un golazo. Sin duda, hoy en día los titulares en el ataque son Cristiano e Higuaín, indiscutiblemente.
De esta forma el Madrid sigue la estela del líder, quien ganó su partido con una nueva polémica arbitral incluida. La siguiente jornada se presenta idónea para recortar distancias, ya que el Barcelona pierde a Márquez y a Piqué por expulsión (entrada brutal de este último) y a Alves por lesión. Esperemos que el Atlético nos haga un favor y pueda sacar algún punto al Barcelona. El Madrid visita al último en la clasificación, así que no hay excusa para no ganar los tres puntos y aprovechar un posible pinchazo de los catalanes.
Apunte
Brevemente quisiera expresar que las expulsiones contra el Barcelona me parecieron una cortina de humo para tranquilizar a los medios madrileños y el llamado Villarato. Fue como un mensaje para todos diciendo: "También se le expulsan jugadores al Barcelona"... sí, es verdad, pero tampoco deberían olvidar el claro penalty de Abidal que no marcaron, lo cual hubiera significado el empate contra un Barcelona inoperante y ya con diez hombres en la cancha. Por cierto, la tribuna culé por fin entendió lo que es un arbitraje justo (o casi) y por eso quizá reclamaban todo lo que les pudieran marcar en contra aunque fueran decisiones acertadas. Patéticos...
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