Triunfo agridulce gracias al Villarato


El Real Madrid venció 2-0 al Málaga en el Santiago Bernabeu, ambos goles marcados por Cristiano Ronaldo. Antes del comienzo del partido, el público del Bernabeu homenajeó al holandés Ruud Van Nistelrooy, quien salió al campo para recibir un trofeo conmemorativo de manos de Florentino Pérez, Valdano y Guti, hoy capitán. Gracias nuevamente Ruud.

Pero volviendo al fútbol... el Madrid otra vez salió dormido al partido, la primera media hora de juego fue verdaderamente para olvidar. No hicieron ningún tipo de combinaciones, ni disparos, nada. El fútbol brillaba por su ausencia. El equipo se dedicó a pasar la pelota en medio campo o en zona de nadie, con un Xabi Alonso muy impreciso en sus pases. Lo positivo fue que nuevamente la defensa se mostró intratable y Lass parece retomar su nivel; estuvo incontenible el francés. El Málaga parecía no interesarle gran cosa atacar al rival, así que entró en ese ritmo cansino y se conformó con el resultado. A Pellegrini se le veía serio y hasta preocupado, ya que la dinámica de los últimos partidos ha sido bajo esa misma línea.

Sin embargo, el Madrid tuvo un chispazo de genialidad. Guti tomó el balón, vio a Benzema, quien controló y vio solo a Kaká por la derecha, y éste sacó un gran centro al área para que Cristiano llegara justo para empujar el balón- Jugada galáctica, de esas que queremos ver en el Bernabeu, de esas que nos hacen soñar con ser los mejores del mundo. El Madrid insistió y encontró premio de la mano de Guti, quien se sacó un pase entre líneas que fue controlado por Cristiano Ronaldo, mató el balón, le quedó de aire y la prendió con furia. Imparable para Munúa.

Así terminó el primer tiempo, con un Madrid controlando el partido, no por juego, pero sí por el resultado. En el descanso, el Madrid tuvo que hacer un cambio por la lesión muscular de Garay, dando entrada a Marcelo, quien se colocó de lateral izquierdo, pasando Arbeloa a la derecha y Ramos al centro de la defensa. El equipo casi no lo notaría, salvo que Marcelo dio más libertades en ataque al rival, pero nada de consecuencias.

Parecía que el partido era propicio para el Madrid, pero el juego volvió a defradur, y Kaká y Benzema realmente decepcionaron, por momentos diría que hasta desesperaron por su falta de profundidad y falta de forma futbolística. Nuevamente ambos quedaron a deber, se les sigue esperando y ojalá su momento llegue pronto porque personalmente confío en ambos.

Corría el minuto 70 y el partido estaba más abierto, con opciones de contragolpe para el Madrid. En una de esas salidas, Ronaldo tomó el balón y fue perseguido por Mitiga, quien jaloneó al portugués tratando de pararlo. El 9 madridista reaccionó sacando el brazo para quitarse el jalón y accidentalmente, desde mi punto de vista, golpeó en la nariz al rival. El árbitro Pérez Lasa estaba cerca de la acción y sin dudar un segundo, le sacó la roja al portugués. Ronaldo no lo podía creer y hasta se hincó como implorando al cielo que le diera una explicación. El portugués se perderá, como mínimo, la cita en Riazor, campo maldito para el Madrid desde 1991.

A partir de ahí el partido se volvió aún más infumable, con un Málaga inoperante y un Madrid en el mismo tono. Guti salió el campo, dándole entrada a Granero; poco qué decir del 24, pero sí destacar el buen partido del 14. Al final, Kaká salió del campo (me parece que abucheado por el Bernabeu) y en su lugar entró Raúl. El capitán pasó de noche por el césped del Bernabeu por enésima ocasión desde que es suplente.

Con la ausencia por suspensión de Cristiano y por lesión de Higuaín, el Madrid deberá ir a uno de los campos inexpulgnables, Riazor. No habrá más remedio que jugar con Raúl en ataque, a ver si al menos hace algo más que arrastrarse por el campo. Haciendo una simple cuenta, si el Madrid pierde en Riazor y el Barcelona gana su partido, nos iremos a 8 puntos, una distancia que pareciera insalvable.

El Villarato ha dado nuevamente de qué hablar porque la acción de Ronaldo no era para roja. Me sorprende que ambos diarios de Madrid hayan dicho que el luso se equivocó y que fue justa su expulsión. Quizá es mejor navegar con bandera blanca para evitar problemas (¿más?) con los árbitros. Sin embargo, yo no me voy a quedar callado y es más que evidente que el Madrid deberá jugar no sólo contra el rival ni luchar por el liderato sólo contra el Barcelona. El Real Madrid sabe que deberá jugar contra los árbitros y contra Villar. Si de por sí estamos contra el mejor Barcelona de la historia, ¿cómo queremos competir y cómo queremos ganar, si jugamos contra 12 o 13? Esto es vergonzoso.

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